Sistemas de control parental: seguridad para nuestros niños en el entorno digital

La introducción y uso de las nuevas tecnologías en la educación está suponiendo una revolución en los métodos de enseñanza y aprendizaje para profesores y alumnos, y constituye, sin duda, la mayor revolución educativa de todos los tiempos. Internet, PCs, portátiles, tablets, pizarras electrónicas y el resto de dispositivos digitales que componen un Aula TIC son herramientas que ayudan a un mejor desarrollo de los niños y adolescentes, ofreciendo recursos que hasta hace unos años sólo se podían acceder a través de libros, publicaciones técnicas o trabajos docentes. Asimismo, aporta una nueva manera de enseñar y aprender, con elementos que contribuyen a que los alumnos puedan ser más creativos, desarrollen nuevas capacidades, su experiencia y rendimiento escolar mejore, e incluso incremente su motivación y atención en clase.

Y es que Internet y las TICs se han convertido en importantes instrumentos en el mundo de la educación, que irán a más en los próximos años, también en el caso del aprendizaje fuera del entorno escolar. De ahí la necesidad de educar a nuestros hijos en un buen uso de las nuevas tecnologías, con unos patrones y hábitos marcados que contribuyan a ayudarles en su formación, y por extensión, en su desarrollo en todos los ámbitos de su vida. Si se usan bien, su aprovechamiento por parte de los menores puede ser extraordinario. Pero en el caso contrario, un mal uso de la tecnología puede crear problemas y dar lugar a exponerse a los peligros que conlleva navegar libremente por Internet, donde cada día es más fácil encontrar contenidos maliciosos y que no son aptos para los niños. No obstante, estas situaciones se pueden solventar tomando las medidas oportunas, con herramientas que pueden ayudarnos en esa tarea.

Una de ellas son los denominados sistemas de control parental, que permiten a los padres/madres/tutores gestionar el uso de los dispositivos digitales y el acceso a Internet por parte de los menores, así como el filtrado de los contenidos y páginas web que estos pueden ver en su propia casa. Asimismo, son un método que permite asegurar que la educación de nuestros hijos no esté viciada por el uso desproporcionado de las TICs, que pueden llegar a fomentar lo opuesto: una dependencia que los aleja de su formación tanto dentro de la escuela (donde se corre el riesgo de bajar los niveles atencionales, y por tanto, los niveles cognitivos, de comprensión, retención de información y análisis de los contenidos), como fuera de él (donde es necesario su desarrollo con otras fórmulas de ocio como los juegos, los deportes, etc.).

Funciones y características

Un sistema de control parental es básicamente un sistema que permite gestionar y filtrar los contenidos web y el tráfico de Internet de los dispositivos del alumno (portátiles, tablets, etc.) de acuerdo a unos criterios establecidos. Por lo general, cuenta de dos componentes fundamentales:

  • Un agente instalado en los dispositivos digitales, que controla el acceso a Internet según las condiciones de filtrado establecidas por los administradores.
  • Una consola de administración, que es la aplicación en entorno web de acceso restringido para permitir la gestión y configuración del sistema y de los criterios del filtrado de contenidos.

El acceso a esta consola suele estar restringido a usuarios autorizados, donde se pueden encontrar varios perfiles de usuario. Los más comunes son el del administrador de filtro central (el general, que configura el protocolo de control de acceso a Internet establecido por defecto por la Administración, siguiendo las leyes de protección de menores), el administrador del centro educativo (generalmente un profesor, que configura el perfil asociado al centro, con los horarios definidos para su uso en el colegio) y el administrador familiar, ya sea padre/madre/tutor (que es el encargado de configurar el acceso de Internet en casa y a nivel general, y los horarios o tiempos de uso de los dispositivos y el acceso a Internet).

En cuanto a los perfiles de filtrado de contenidos se basan en técnicas de prevención asociadas a diferentes criterios, lo que da lugar a filtros de supervisión personalizados, con mayor o menor intensidad de protección para los menores, y que van desde el perfil 100% liberado al bloqueado, el educativo (según las reglas del centro), el familiar (definido por padres), etc. Entre los criterios para determinar estos perfiles hay que destacar algunos como la lista blanca (sitios web a los que siempre tiene acceso el alumno o nunca serán bloqueados); la lista negra (sitios web bloqueados), o el bloqueo por palabras clave contenidas en la URL y en el interior la página web.

Por último, existen nuevos sistemas de control parental que incluyen otros servicios innovadores como el acceso al historial de navegación (lo que permite supervisar los hábitos de consulta de los menores y las páginas web visitadas); o la localización de los dispositivos digitales mediante la identificación de la IP de conexión a Internet.

En definitiva, los sistemas de control parental constituyen una interesante herramienta para ayudar a que los padres puedan educar mejor a sus hijos en el uso de Internet y las nuevas tecnologías, pero debemos tener en cuenta que ese aprendizaje debe realizarse considerando otros muchos factores y que debe ser un aprendizaje mutuo, entre padres y niños, donde exista una relación de confianza y colaboración entre ellos (ver artículo sobre Consejos para un buen uso de Internet para padres e hijos).

Si quiere conocer más acerca de este tipo de sistemas, puede ponerse en contacto con nosotros a través del correo electrónico comercial@solutia-it.es.