Aplicando el concepto BYOD al entorno educativo

La implantación de las TIC como herramienta fundamental en la evolución hacia un modelo educativo nuevo, como consecuencia de la transformación digital y de los cambios en el paradigma enseñanza-aprendizaje, es ya una realidad, pero su aplicación ya está implicando otros procesos paralelos que se irán acentuando en un futuro a medio plazo. Uno de ellos es el concepto BYOD, Bring Your Own Device (Trae tu propio dispositivo digital), una tendencia que se ha ido originando en los últimos años en el ámbito empresarial pero que tiene en la educación uno de los escenarios donde cobra mayor sentido.

Se ha conocido a este concepto como aquella tendencia en las empresas y organizaciones que ha permitido que sus empleados puedan usar sus dispositivos digitales personales (ordenadores portátiles, tablets, smartphones) para llevar a cabo las tareas de trabajo y conectarse a Internet y a los recursos de la red corporativa para ello. La razón principal, el acceso a una tecnología cada vez más avanzada, productiva y eficaz por parte de los propios empleados, en ocasiones más modernas que las que dispone la propia empresa.

El uso del BYOD tiene importantes ventajas, aunque también algunos inconvenientes. Entre los beneficios hay que destacar el incremento del rendimiento de los empleados (al sentirse más cómodos trabajando con sus propios equipos y aplicaciones), el aumento de la satisfacción de los propios trabajadores (que desarrollan su actividad con los mismos terminales que en su día a día), el ahorro de costes para la empresa, o una mayor flexibilidad de horarios para realizar las tareas (desde casa o cualquier otro sitio). Por el contrario, como mayor desventaja se encuentra la pérdida de seguridad, al estar conectados a la red corporativa, pudiendo poner en riesgo la información confidencial de la empresa alojada en el sistema de salvaguarda, cada vez más común a través de la nube.

Como decíamos, la tendencia BYOD también ha comenzado a experimentarse en el entorno educativo, donde en la última década se ha producido una gran transformación gracias a la incorporación de las nuevas tecnologías. Así, se ha pasado de aprender con los recursos tradicionales y aprovechar las tecnologías a través de las aulas o talleres de informática a trabajar con aulas TIC, dotadas de pizarras electrónicas, ordenadores y tabletas que constituyen uno de los principales soportes de trabajo para alumnos y profesores.

En España se han ido dando algunos pasos en la aplicación del concepto BYOD, en algunos contextos educativos, y su uso es cada vez mayor cada año (tanto en universidades como ahora en educación secundaria y primaria), si bien hay que subrayar que sigue siendo minoritario. No obstante, es evidente que el futuro en educación pasa por este fenómeno, a tenor de las ventajas pedagógicas que ofrecen para sus usuarios: los alumnos aprenden valores como la responsabilidad sobre el cuidado de sus dispositivos, adquieren mayor conocimiento gracias al uso de metodologías con nuevos recursos (audiovisuales, bibliográficos, etc.) y menos convencionales y clásicas, flexibilidad para continuar las tareas o trabajos escolares en casa, etc.

La pregunta es, ¿cuándo será realidad? El factor clave y decisivo será quizás el económico. Hasta ahora el uso de las nuevas tecnologías en el ámbito educativo en nuestro país ha estado ligado a las inversiones y recursos que las administraciones y gobiernos de las diferentes comunidades autónomas, han destinado a este fin. Un desembolso que ha servido para la introducción de las TIC en educación y los cambios en los métodos de enseñanza y aprendizaje, más innovadores y creativos, pero que no será sostenible en el futuro, y que tendrá que ser sufragado, casi con total seguridad, por los padres o familiares de los niños. Ellos serán los que tendrán que adquirir los dispositivos digitales de sus hijos, acudiendo a los productos y formatos que puedan comprar dentro de sus posibilidades económicas.

En este sentido, uno de los aspectos fundamentales para lograr que el concepto BYOD se implante definitivamente en el terreno educativo pasa por asegurar la compatibilidad de los dispositivos digitales, de marcas, características y sistemas operativos diferentes. En Grupo*Solutia lo tenemos claro, y por eso hemos desarrollado soluciones tecnológicas como evaOS, que ya está permitiendo que tablets, portátiles, o equipos PC con sistemas Windows, Linux, Android, iOS o Google Chrome OS puedan convivir en el aula, disponiendo de las mismas herramientas y programas de uso en el entorno escolar, tanto profesores como alumnos, además sin la necesidad de tenerlos instalados en el PC, sino a través de la nube.

Pensamos que esta es la tendencia que marcará el futuro, pero no podremos afrontarlo si no somos capaces de adaptarnos a las necesidades del mundo educativo (reforzar y ampliar las infraestructuras tecnológicas para el acceso a Internet), y sobre todo, a las necesidades que la propia sociedad (los padres, las familias) irán demandando más pronto que tarde.